sábado, 25 de marzo de 2017

Roca de Huashan, en Guanxi, China


China está construyendo un portal interdimensional y/o espacial para acceder a mundos paralelos u otras dimensiones.

Esta es una necesidad ancestral; poder percibir más allá de los sentidos.

Nuestro nivel de conciencia, el “darse cuenta” se incrementa en el individuo con el desarrollo.

Las dimensiones son “estados de la conciencia”.

Estamos dotados de órganos sensoriales para percibir los obstáculos materiales, pero la realidad trasciende lo que nos resulta tangible.
Los portales dimensionales para el ascenso de la humanidad se abrieron desde  que existe la especie humana.
 
Una vez que un portal se abre, las frecuencias de luz que descienden a la Tierra quedan para siempre impregnadas en el campo electromagnético del planeta y van cambiando lentamente la conciencia colectiva de la humanidad hacia su evolución.
Todas las técnicas terapéuticas que reflorecieron en las últimas décadas sobre decodificación de memoria celular, activación del ADN, códigos y símbolos de sanación, terapias de sonidos, calibración del campo electromagnético, tienen su origen en las energías que descienden a través de estos portales.

Estos portales dimensionales activan los códigos de nuestra memoria galáctica que está guardada en un átomo de luz dentro de nuestro centro corazón, el Corazón Diamante. Es por ello que la mayoría de las técnicas también se orientan a la activación del centro corazón y de la glándula pineal.

Otro de los grandes cambios que produce esta energía es poder ascender del mundo de la dualidad hacia la conciencia de unidad.

 

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